Youtube

PROBADOS Y APROBADOS

PROBADOS Y APROBADOS

«Ustedes no han pasado por ninguna prueba que no sea humanamente soportable. Y pueden ustedes confiar en Dios, que no los dejará sufrir pruebas más duras de lo que pueden soportar. Por el contrario, cuando llegue la prueba, Dios les dará también la manera de salir de ella, para que puedan soportarla» (1 Co 10:13 DHH).

En este versículo aprendemos tres verdades fundamentales acerca de las pruebas.

En primer lugar, las pruebas son inherentes a la vida humana. No deben sorprendernos ni atemorizarnos, porque tanto creyentes como incrédulos tendremos que enfrentarlas. Dios permite las pruebas como una estrategia eficaz para desarrollar nuestros talentos naturales y motivarnos a crecer integralmente: como personas, como creyentes, como vecinos, como profesionales, y en todas las áreas de nuestra vida.

En segundo lugar, las pruebas son hechas a la medida. Dios jamás permitirá que una prueba sea un milímetro más grande o un gramo más pesada de lo que podemos soportar. Las pruebas son específicas para nuestras fuerzas y recursos. Confiemos en Dios: Él no se equivoca. No asignará mis pruebas a otro, ni me dará las pruebas de alguien más. Él es sabio y sabe lo que hace; Él es bueno y sabe por qué lo hace.

En tercer lugar, las pruebas tienen salida. Dios, en su inmenso amor, nos ofrece una solución o un escape para salir victoriosos cuando enfrentamos diversas dificultades. Por eso debemos confiar y descansar en Él, porque las pruebas no vienen para destruirnos, sino para fortalecernos.

Este versículo es, sin duda, uno de los más consoladores que los creyentes podemos encontrar en las Sagradas Escrituras. En realidad, no somos los súper atletas de las olimpiadas de la vida; más bien, nos parecemos a los atletas paralímpicos, llenos de limitaciones, complejos, debilidades y temores. Sin embargo, tomados de la mano de Dios, avanzamos hacia la vida eterna. Confiemos en Su promesa: sin importar cómo salgamos de la prueba, Dios no dejará de amarnos ni un ápice, ni nos abandonará en el camino. ¡Aleluya!

—Carlos Humberto Suárez Filtrín

No hay comentarios

Con la tecnología de Blogger.