LA VERDADERA ADORACIÓN
"Entonces dijo Abraham a sus siervos: Esperad aquí con el asno, y yo y el muchacho iremos hasta allí y adoraremos, y volveremos a vosotros" (Génesis 22:5).
Esta es la primera vez que se menciona el término adorar en la Biblia, mucho antes de que Moisés y Aarón edificarán el Tabernáculo en el desierto y mucho antes de que Salomón edificara el Templo en Jerusalén.
La verdadera adoración no se da en el contexto de un culto público, sino en el de un holocausto a Dios, un sacrificio de olor fragante, una prueba de entrega de lo que más amamos y la obediencia absoluta a la Palabra de Dios.
El nacimiento de Isaac fue un milagro de Dios y Abraham lo amaba con todo su corazón. Pero Dios le pidió a Abraham que se lo ofreciera como un holocausto. Abraham con gusto se hubiera ofrecido él mismo, pero ¿sacrificar a su hijo Isaac, su legítimo heredero y al hijo que amaba más que a su propia vida?
Es muy interesante observar la reacción de Abraham cuando recibió la orden de ofrecer a su hijo en holocausto: se "levantó" muy de mañana, "enalbardó" su asno, "tomó" a dos de sus siervos, "cortó" leña para el sacrificio y "fue" al lugar que Dios le había señalado (Génesis 22:3). Abraham se puso en acción con mucha prestancia y prontitud, porque adorar es mucho más que solamente hablar, es actuar.
Sin duda Isaac nunca olvidó la lección que su padre le enseñó acerca de la verdadera adoración a Dios. Que nosotros también la aprendamos y la pongamos en práctica hoy mismo.
-Carlos H. Suárez
Plan de lectura de la Biblia completa en un año:
Enero 11, 2019
Génesis 27-28
Mateo 7:15-29
Esta es la primera vez que se menciona el término adorar en la Biblia, mucho antes de que Moisés y Aarón edificarán el Tabernáculo en el desierto y mucho antes de que Salomón edificara el Templo en Jerusalén.
La verdadera adoración no se da en el contexto de un culto público, sino en el de un holocausto a Dios, un sacrificio de olor fragante, una prueba de entrega de lo que más amamos y la obediencia absoluta a la Palabra de Dios.
El nacimiento de Isaac fue un milagro de Dios y Abraham lo amaba con todo su corazón. Pero Dios le pidió a Abraham que se lo ofreciera como un holocausto. Abraham con gusto se hubiera ofrecido él mismo, pero ¿sacrificar a su hijo Isaac, su legítimo heredero y al hijo que amaba más que a su propia vida?
Es muy interesante observar la reacción de Abraham cuando recibió la orden de ofrecer a su hijo en holocausto: se "levantó" muy de mañana, "enalbardó" su asno, "tomó" a dos de sus siervos, "cortó" leña para el sacrificio y "fue" al lugar que Dios le había señalado (Génesis 22:3). Abraham se puso en acción con mucha prestancia y prontitud, porque adorar es mucho más que solamente hablar, es actuar.
Sin duda Isaac nunca olvidó la lección que su padre le enseñó acerca de la verdadera adoración a Dios. Que nosotros también la aprendamos y la pongamos en práctica hoy mismo.
-Carlos H. Suárez
Plan de lectura de la Biblia completa en un año:
Enero 11, 2019
Génesis 27-28
Mateo 7:15-29
No hay comentarios
Publicar un comentario